/

Pedro Flores: “Ojalá volvieran las canicas; los niños serían más felices”

Pedro Flores tiene 74 años y actualmente vive en Barcelona, aunque antes residía en un pueblo llamado Nabas del Madroño, localizado en Extremadura. Como la mayoría de abuelos de nuestra sociedad, en su juventud, el tiempo libre y los juegos eran diferentes y no existía la tecnología ni la comunicación como las entendemos en nuestros días. 

¿A qué juegos jugabas cuando eras joven?   

Mi juego favorito en esa época era el fútbol, pero sobre todo me encantaba jugar a las canicas con mis amigos. Nos lo pasábamos bien jugando porque el objetivo era meter la canica en el agujero, que se le conocía como el “gua”. 

¿En qué sitios jugabais a las canicas normalmente?   

Normalmente, jugábamos en la plaza del pueblo, también en el recreo del colegio y en las calles. Por entonces, las calles eran de tierra y se podían aprovechar para jugar a todo tipo de juegos, no solo se usaban para jugar a las canicas.

¿Con quién jugabas a las canicas?

Jugaba con mucha gente, sobre todo del pueblo… Principalmente, con mis amigos del pueblo, con mis compañeros de clase, también jugaba con mis hermanos y con los vecinos. Eso sí, jugaba con aquellos a quien les gustasen las canicas, y como eran la mayoría porque estaban de moda, no tenía problemas para conseguir buenos compañeros de juego.

¿Cómo quedabas con los amigos para jugar a las canicas?

En mi época, quedábamos presencialmente en un lugar específico. Siempre que queríamos quedar otra vez, lo decidíamos en ese mismo momento. Si coincidíamos en la plaza del pueblo, también decidíamos entonces cuándo y dónde quedar para jugar. 

¿ Cómo os comunicabais?

No nos podíamos comunicar a través de teléfonos ni a través de cartas por correo. Si queríamos quedar otra vez, planeábamos dónde y cuándo quedar en un momento donde todos estábamos presentes en cualquier lugar. No hacía falta que estuviéramos todos, con unas cuantas personas era suficiente.

¿Qué opinas sobre la desaparición de las canicas?

Es verdad que las canicas están desapareciendo cada vez más. A nosotros nos encantaba jugar a las canicas todos juntos y me gustaría que en algún momento se volviera  a jugar porque ya no se usan como antes.